(Nota previa: Rafa, también te pido disculpas por el retraso. Espero que esta dedicatoria te traiga buenos recuerdos y que la difrutes como te la mereces).
A Rafa lo conocí en el colegio, como a tantos otros que forman parte de esta web. Así que es uno de mis más antiguos amigos, uno de aquellos a los que aquí suelo llamar hermanos, por muchas razones. Una de ellas es que gracias a su bonita amistad consiguieron llenar un enorme vacío personal, en un momento que necesitaba encontrar un referente en mi vida, tras una difícil situación familiar.
Rafa forma parte de ese importante -para mi, básico- referente y, sin el cual, no sé yo qué hubiera sido mi vida. Pero empecemos siguiendo la costumbre...
El primer contacto que tuve con él fue, como he dicho, en el colegio. Fue en 2º de BUP. Los momentos difíciles por los que pasaba me llevaron a repetir curso y conocer a gente nueva. Pero estábamos en distintas clases, así que ni éramos amigos ni íbamos juntos.
Por aquel entonces, nuestro colegio organizó un viaje a Roma y muchos de los que nos apuntamos fuimos por motivos bien distintos. En lugar de ir a un hotel, pensión o lo que fuera, nos metieron en un cámping. La tienda contigua a la mía era ocupada por Rafa, Ricardo, Pere, Papeleeeta entre otros. No consigo recordar exactamente qué ocurrió la primera noche que pasamos allí; sólo sé que éramos un montón de tíos, fuera de casa, exaltados, estúpidos como solemos ser a esa edad y buscando cualquier excusa para hacer el gilipollas. Así que alguno la tomó con la tienda ocupada por los niños buenos y nos faltó tiempo al resto para crecernos y formar una piña entorno a ellos para tocarles la moral y otras cosas. Un poco cruel, lo sé.
A los pobres les hicieron varias, muchas, putadas a su tienda. La mía fue meterles un Autoescalfatti (1) dentro. ¿Quién me iba a decir entonces que esas mismas personas pasarían a ser, un año después, mi grupo de amigos?
Al año siguiente, retomamos el contacto de forma casual al coincidir en las horas B de letras mixtas. A menudo, nos escapábamos para jugar a futbolín, tremendas partidas y tremendas campanas. Empezamos a conocernos y ser colegas.
Todo cambió con la llegada de Paul McCartney (2) a Barcelona. Gracias a él, entré ya de manera oficial por decirlo de algún modo, a formar parte de un grupo de amigos que desde un buen principio me recibieron con los brazos abiertos. La historia es que el ex Beatle llegaba a Barcelona para dar un concierto al que iba a ir con mi hermana y una amiga suya. Pero a pocos días del mismo se rajaron y cuando creía que ya me quedaba con las ganas, en uno de esos momentos muertos entre clase y clase, me crucé con Rafa y con Sergio que estaban hablabando del mismo. Fue preguntarles si iban a ir, que ya tenía la invitación para acompañarles. El resto, desde ese día, es la historia que me ha llevado hasta aquí.
Que no os engañe la apariencia. Rafa tiene genio para dar y repartir. Un genio, sin embargo, que hasta resulta divertido. No en vano, se ganó varios apelativos al respecto que tampoco hace falta desvelar ahora...
Rafa es una persona que hace de la sencillez una virtud. Su capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas es una cualidad que no todo el mundo tiene la suerte de poseer. Él no sólo tiene esa capacidad, sino que le saca el mayor de los partidos. Y eso me encanta. Es de aquellos que sabe ser feliz con poco y ,al mismo tiempo, serlo con mucho. Un sibaritas de lo trivial y de lo selecto.
Además, es una persona con un buen criterio musical, muy importante para mi, con el cual me gusta aprender y hacerle descubrir canciones o nuevos talentos, y viceversa. En el sentido hobbies siempre ha sido una empatía automática la que hemos tenido. Tanto en música, como en deportes, videojuegos, etc.
Rafa es también una persona sensible, aunque por alguna razón, prefiere dejar esta faceta lo más escondida posible. Por ello, es un vergonzoso, por más que intente disimularlo. Pero se ve, se nota, se siente y se aprecia. Niño, ese es tu mayor defecto. ¿No te das cuenta que eres cojonudo? Pues te lo digo y te lo repito, así que suelta esa melena (jejeje) y arróllalo todo con esos sentimientos a flor de piel que escondes a precio de oro.
Para mi sigue siendo un enorme orgullo seguir presentando anécdotas y escribiendo dedicatorias a personas que, como él, fueron y son tan importantes en mi vida. Rafa, gracias por haber estado siempre ahí. Te quiero, niño. ¡Ah, y perdóname por el Autoescalfatti jajaja! ¡Muchas felicidades!
_____________________________________________________________________________________________
(1) Autoescalfatti es como denominamos a un cocido preparado en lata que, tras abrirlo, encendía una mecha y calentaba todo su interior. La mecha desprendía una cantidad indecente de humo. Era asqueroso.
(2) No viene a cuento, pero quiero dejar constancia de una cosa. Todos los amantes de los Beatles, tenemos a uno preferido. En aquella época era Paul. Con el paso del tiempo y mayor amplitud de miras, ese lugar pasó a ocuparlo John. Sin lugar a dudas, John.